Los efectos del desempleo en la persona

Los efectos del desempleo
En esta época de crisis económica se está produciendo en España unos niveles de desempleo alarmantes. Según el periódico El País "El paro volverá a subir con fuerza en el año 2012", menudos ánimos nos dan todos los periódicos y noticieros en general. El paro sube, el empleo baja, las oposiciones se recortan a un 0% de reposición de efectivos, cada día cierran negocios por doquier y un largo e imparable etc.

Con este panorama nos encontramos todos/as, en el mismo barco estamos, vemos que sale agua por todos lados y aún así hay gente que, por estar en primera clase, mira para otro lado, piensa en sus finanzas personales y sus ahorros y no se da cuenta del mal que todos estamos sufriendo.

Es por ello que muchas personas que están en desempleo no son comprendidas por ese determinado grupo de gente, les miran por encima del hombro. En sus reuniones sociales comentan: "¡Pobrecitos..... son unos fracasados, vagos que no buscan empleo!" o "¡No saca las oposiciones porque es bastante mediocre!" o "No se para qué estudia tanto... si luego no le saca partido a lo que hace".

Pues ya me gustaría a mí verles en el pellejo de una persona que se ha quedado, en el momento actual, en paro o acaba de terminar sus estudios y está buscando su primer empleo. Si encima se está en uno de los grupos de riesgo de exclusión social (mayores de 45 años, mujeres, discapacitados, drogodependientes, ex-presidiarios, etc.), el problema se multiplica aún más.

Tal vez esas personas no sepan que tenemos en España la tasa de desempleo juvenil más alta del "primer mundo" , de un 46,1% en 2011 y además con unos niveles de formación muy altos.

 Esta es la gran paradoja, ¡la formación no nos está sirviendo para mejorar las posibilidades de encontrar un empleo ni tan siquiera decente!

Como consecuencia de todo esto, ¿qué le está pasando a la persona que está en paro?


  • Reducción de la autoestima. El estar en paro significa, no sólo una reducción de los ingresos económicos, sino  que también produce un estigma social, la sociedad te mira como alguien que ha perdido su valor.
  • Pérdida de relaciones sociales. A la persona no le apetecen como antes las relaciones con los amigos, conocidos, compañeros de trabajo o familiares.
  • Reducción de sus habilidades laborales. Cuando la persona se encuentra en desempleo, un largo periodo de tiempo, van mermando sus habilidades en el desempeño del empleo en el que trabajase, además de ir olvidando conocimientos, rutinas adquiridas, etc.
  • Aumento del miedo al fracaso: Al intentar buscar empleo continuadamente y ver que las candidaturas no están teniendo éxito se produce esa sensación en la persona.
  • Reducción de la confianza: hacia los demás, por que sus superiores le han despedido y en sí mismo, hay un sentimiento de culpa en la persona.


Para tratar de reducir y evitar todo lo anterior están los servicios de orientación laboral y en este blog intentaremos dar respuestas a las personas que se sientan de este modo.