6º Averigua qué cosas te hacen disfrutar y "fluye" con ellas

Fluye hacia la felicidad (Rio Turón, El Burgo)
¿Alguna vez te ha estado hablando alguien en la cocina, mientras tú hacías un bizcocho de chocolate  y no le has escuchado ni una sola palabra? Esa persona se sentirá frustrada, porque no le escuchas cuando estás cocinando, pero tú, el tiempo que pasas entre perolas y sartenes, fluyes hacia la felicidad que te reporta esta actividad.

Fluir supone concentrar tu atención en una actividad que te haga feliz, emplear todas tus capacidades en hacerla lo mejor posible y ponerte retos para superarte a ti mismo.

Si seguimos con el ejemplo de la cocina, para que la actividad te haga fluir cada día tendrías que aprender recetas nuevas, modos de cocer o aliñar un plato de formas diferentes, de tal forma que suponga un reto divertido, novedoso y que te haga crecer, intelectualmente hablando. 

Cuando no tenemos más remedio que hacer actividades que nos parecen aburridas y estresantes podemos concentrarnos en un libro de recetas nuevas o mirar el nuevo robot de cocina que venden en la tienda de electrodomésticos del barrio mientras esperamos el autobús.

Naturalmente tenemos obligaciones cada día que nos impiden realizar aquellas actividades que nos hacen fluir, pero tal vez podamos aumentar el tiempo que empleamos en ellas usando los tiempos muertos que hay en nuestra complicada existencia. 

Por ejemplo, si tienes que ir al centro de tu ciudad en metro tienes un tiempo precioso para leer recetas de cocina, o la nueva crítica de tus amigos, que te han mandado por email a tu móvil, de la última vez que les invitaste a cenar.

Evitar el anquilosamiento empleando el tiempo en actividades que te hagan fluir

Hay personas que utilizan todo su tiempo libre en estar sentados delante del televisor y no hacer nada durante horas. 

Ver el televisor puede ser una tarea que te haga disfrutar, pero por lo general, tendemos a ello cuando estamos aburridos y no nos apetece hacer otra actividad. Está muy bien para descansar de un día agotador, pero si estás más de una hora sentado/a viendo programas que no te satisfacen tienes que cambiar de actividad.

Es mucho mejor practicar un deporte, pintar un cuadro, aprender a tocar un instrumento musical, navegar por internet y charlar con tus amigos/as, aprender bailes de salón, pasear con tu perro Tomy o irte al parque con tus hijos/as.

Al igual que sucede con el tiempo que tenemos de ocio sucede con el tiempo que empleamos en trabajar. Si tu trabajo no te hace fluir tal vez deberías ir pensando en formarte hacia otra actividad laboral que te haga más feliz. 

Si por el contrario, no quieres cambiar de empleo tienes la posibilidad de mejorar tu flujo en él, dando sentido a todo aquello que haces cada día. Si, por ejemplo, eres basurero la actividad no puede hacerte fluir demasiado pero sí puedes darle sentido a la labor que estás realizando sabiendo que si tú no tubieras este trabajo el resto de personas que viven en tu zona de actuación serían mucho más infelices por culpa de la suciedad.

Por tanto, busca aquellas actividades que te hacen disfrutar, fluye con ellas y estarás más cerca de la meta de la felicidad.


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